dimecres, 22 de maig del 2013

Preguntas.


Me he aferrado tanto al placebo de sentir que encajo, que soy una más…

Ahora la caída es lenta y dolorosa. Y aún así no puedo evitar pensar que he visto la luz.

Mira que me lo decía Lilith…”No son tus amigos”, “No te quieren entre ellos”, “Solo eres el mal menor”. Tan sabia y cuan poco la escucho...

Y, ¿donde encajo?, me pregunto. ¿Dónde está mi hogar? Ops, si, ya, de eso no tengo.

Vale…¿Y mi taberna? ¿Aquelarre? ¿Guarida? ¿Ni siquiera un grupo de autoayuda? ¿Tampoco merezco eso?

Los amigos hay que cuidarlos…¿A caso he estado cuidando de conocidos todo este tiempo?

Las amigos van y vienen…¿Vinieron para ser amigos? ¿Seguro?

No…me metí yo. Invadí su morada esperando un calor que nunca fue para mí supongo. Les obligue a firmar un contrato con letra pequeña que decía: tendrás que quererla un poco ni que sea.

…No la leyeron. Eso está claro.

¡Ilusa! ¡Imbécil! ¡Necia! De siempre fueron sus amigos...nunca los tuyos. 




Y ¿A mi quién me cuida?