De la cual no gozo. Para
nada.
Quiero las cosas ya,
rápido. Es ahora o nunca. Nunca después de ahora.
Reloj de arena en constante giro que no deja pasar ésta de un lado a otro. No hay tiempo para dejar que pase. No lo hay.
Reloj de arena en constante giro que no deja pasar ésta de un lado a otro. No hay tiempo para dejar que pase. No lo hay.
Sometida al flujo natural
de la vida.
Rebelde imposible contra la física del espacio-tiempo.
Rebelde sin causa.
Enfadada con los meses. Encerrada en estaciones. Taquicárdica. Bloqueada en un porqué.
Ai Chronos. Cómo te gusta sentarte en ese trono y reírte de mí mientras dejas mi destino en manos del mes que viene. Maldito.
Rebelde imposible contra la física del espacio-tiempo.
Rebelde sin causa.
Enfadada con los meses. Encerrada en estaciones. Taquicárdica. Bloqueada en un porqué.
Ai Chronos. Cómo te gusta sentarte en ese trono y reírte de mí mientras dejas mi destino en manos del mes que viene. Maldito.
Ai Chronos. Ésta vez no. Juguemos
ahora que me sé las reglas.
Cuan placentero es ver la luz al final del túnel. Cuanto sosiego hay en ver la arena ceder. ¿Y cuando se acaba? Vuelve a girarlo. Vuelve a caer.
Controlar nuestra vida no es algo que podamos hacer sin permiso del tiempo. Y cuan engreídos somos cuando pensamos que nuestros actos solo son consecuentes a corto plazo.
Hoy decido acogerme a la perspectiva. Al posicionamiento en un segundo plano. No de mi vida. De la vida. Protagonista observador que coloca sus fichas en el tablero del azar bajo su siempre alerta voluntad que no permite que éstas se pierdan.
Porque qué bonito es mirar atrás y ver que solo era cuestión de esperar. Que la arena debe caer para el suceder y que el tiempo es el ingrediente principal de cualquier decisión.
Y qué bonito es aprender. Aprender de la perspectiva, la expectación y más tarde, de la resolución.
No canto victoria pues no hay guerra en ver el tiempo
pasar. Es el tiempo el que nos hace ganar.Cuan placentero es ver la luz al final del túnel. Cuanto sosiego hay en ver la arena ceder. ¿Y cuando se acaba? Vuelve a girarlo. Vuelve a caer.
Controlar nuestra vida no es algo que podamos hacer sin permiso del tiempo. Y cuan engreídos somos cuando pensamos que nuestros actos solo son consecuentes a corto plazo.
Hoy decido acogerme a la perspectiva. Al posicionamiento en un segundo plano. No de mi vida. De la vida. Protagonista observador que coloca sus fichas en el tablero del azar bajo su siempre alerta voluntad que no permite que éstas se pierdan.
Porque qué bonito es mirar atrás y ver que solo era cuestión de esperar. Que la arena debe caer para el suceder y que el tiempo es el ingrediente principal de cualquier decisión.
Y qué bonito es aprender. Aprender de la perspectiva, la expectación y más tarde, de la resolución.
La paciencia es una virtud.
Ai Chronos, esa frase no te convierte en deidad. No me intimida decirte que la paciencia es una habilidad.