dilluns, 24 d’octubre del 2011

Puedo seguir así o puedo cambiar....¿puedo?

Esta bien....llegando al fondo del asunto...llegando al fondo de mi pozo personal y de mi pasado poco original...

Se acabó.

dimarts, 11 d’octubre del 2011

Day 3

Nunca estamos solos para afrontar pruebas.

Incluso aquellos cuyo recorrido parece sembrado de rosas han conocido dramas y reveses.

dilluns, 10 d’octubre del 2011

Day 2

Si se advierte que se ha cometido un error durante el dia, uno de los primeros gestos del dia siguiente debe ser hacer algo para repararlo.

diumenge, 9 d’octubre del 2011

Day 1

Ser atento, cortés, tranquilo y benevolente con los demás.
Es ser respetuoso con uno mismo.

dilluns, 2 de maig del 2011

Los burros son para los demás...

¿He ahí donde radica mi felicidad?

¿A eso debo verme reducida? Cabe la posibilidad...
¿Así es como debo sentirme segura de mi misma? Sintiendo como el mundo solo responde a mis palabras de arrepentimiento...de constantes errores...de existencia equívoca...
Y me llaman orgullo...mejor llamar orgullo a esa fiebre que ultimamente es más grande incluso que mi mismo ser...mejor llamar orgullo a esa "cosa" que te aplasta sin piedad hasta que ya no te queda mas aire que el suficiente para decir "lo siento"...¿De verdad fui yo? No lo se...quizá siempre sea yo..o quizá nunca...o quizá a veces...
Supongo que solo me queda sentirme como que todo lo hago mal...al fin y al cabo..siempre ha sido asi...

dilluns, 25 d’abril del 2011

Tu vida en una maleta

Poca gente sabe lo que es en realidad tener tu vida en una maleta..ni siquiera yo, después de escribir esto sé lo que es realmente tener tu vida en una maleta...

En el mundo me acompañan unas converse, una maleta, un libro y cuatro lágrimas. Triste? bueno...aquí no hablo del premio a la tristeza más grande del mundo. Más bien cabría hablar de difícil.
En una cama que no es la mia, en una habitación que no es mía..lo unico a lo que me aferro es a una maleta y este pequeño ordenador que, sintiendo mi tristeza a través de las teclas, es testigo de mis viajes y mis aventuras (vamos a llamarlo así). 

Durante 3 años me han enseñado lo importante que es la necesidad de pertenencia, de sentir que pertenecemos al mundo y que el mundo en menor o mayor medida nos pertenece. Supongo que vivirlo és mucho más didactico..o asi lo ha escojido Dios...
Dios...hablo de el como si hubiera sido cristiana toda mi vida..nada más lejos de la realidad. Aunque en mi afán por buscar un responsable a mi vida dire que ha sido él...el Karma me parece un ente demasiado inconcreto...
Y rezaría....rezaría por una estabilidad...rezaria por que se secaran mis ojos y mi corazón se hiciera hielo..rezaría por sentir que pertenezco a algún sitio...

Pero bueno..al fin y al cabo..poca gente sabrá lo que és estar aqui en esta habitación que no es la mia...en esta cama que no es mia...

dijous, 21 d’abril del 2011

Lilith...

- Cuánto tiempo crees que puedes mantenerme a raya pequeña? -
- Más de lo que tu desearías Lilith...-
- Hahahahaha!! Dame un suspiro, un grado más de temperatura corporal, un escalofrío...Sabes que me basto de pequeños resquicios de descontrol para aparecer...
- No te atreverás...
- Hahahaha! vamos!...me necesitas! mi existencia no es más que un intento desesperado de tu corazón por liberarse de sus cadenas...¿Crees que existo porque quiero? No...Yo estoy aquí porque tú me creaste, tú eres yo...y yo soy tu...
- Puedo controlarte...
- Bueno podrías intentarlo claro...pero a saber cuánto aguantarás..permíteme pues que me siente a esperar...
- Duerme Lilith...hoy no voy a liberarte...

Así acabó la discusión entre las dos..hoy el control ganaría frente al frenesí..mañana...ya se vería..
Por la mañana nuestra pequeña protagonista se despierta, se viste con una bata de raso del color de las rosas y se marcha de esa habitación abandonando todo aquello que teme menos una cosa...a sí misma...


Quan fuerte puede ser el fuego! Quan debil resulta frente al agua...
Tan debil a frios sentimientos..tan debil a chaparrones...
Tan debil gélidas tormentas..tan debil a lloviznas veraniegas...
Tan debil que, una vez ha pasado por tal borrasca, una simple brisa puede acabar con él del todo...
Quan debil puede ser un corazón...ojalá mañana no llueva...









diumenge, 17 d’abril del 2011

Se acabó la guerra

¿Cómo se supone que deben ser las despedidas?
El mundo las califica de amargas...algunos valientes disfrutan de su sabor como si fuera la más dulce de las frutas....

¿Despedirse de algo que en realidad odias...no deberia permitirme el lujo de saborear esa fruta?
Me pregunto porque siento que me han extirpado un ventrículo si, en realidad, ésa misma parte envenenaba dia a dia mi ser...
¿Será que ya es demasiado tarde para poder sentir el gozo de la libertad? ¿Será que ya no noto el sabor de la comida? No...será que me duele la libertad otorgada por mi propia sangre...


Debo ser considerada como quizá el ser más débil de este universo por aferrarme de ésta manera a un sentimiento que no me ha sido otorgado...




Al final...¿De qué ha servido ésta lucha constante? ¿De que ha servido intentar mejorar constantemente para ser merecedora de haber nacido? ¿ De qué ha servido dejarse la piel intentándolo? 
Todo ésto para acabar aceptando un rendición obligada sin poder siquiera firmar una mínima tregua ni recibir un mínimo premio de consolación...








Rencor se apellidan. Vestidas de encaje y carmín hacen arder tu corazón para luego echar las cenizas a un mar contaminado de palabras y promesas. 

Sonrisas que ciegan a los linces que acaban sucumbiendo a la profundidad de sus ojos y se pierden en ellos como si de agujeros negros se tratase para nunca volver. 

Su mente es un constante cavilar, maquinar, manipular, engañar, un cronometro que calcula el tiempo que queda para que muestren su faz mas siniestra y malevola. 
Rezando por reencarnarse en ellas mismas, las viudas negras tejen sus telas en las esquinas de tus sueños esperando pacientemente un despiste, un deje de confianza, una oportunidad para asesinar.

Voz de sirena para ocultar las palabras más amargas inyectando veneno a dosis bajas disfrutando de tu lenta muerte.

Inocencia ocultando odio, cariño ocultando interés. Al fin y al cabo...son capaces de convertir el amor en una trampa. 


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diumenge, 2 de gener del 2011

Un corazón llamado Castillo.

Muchas batallas se han librado en las puertas de su castillo pero ¿Fue ésta la peor?
Lilith habría luchado contra seres temibles, capaces de arrancarle la cabeza de un poco fortuito golpe o de desintegrar su espíritu hasta hacerla sentir nimia, pequeña e insignificante. 

No obstante, ésta seria la peor batalla de su vida. Los seres a los que ahora se enfrentaba eran mucho más que fuerza física, destreza o poder mágico; ahora se enfrentaba a cuatro criaturas que la pondrían a prueba de la manera más cruel posible. 

Un noche lluviosa, iluminada por rayos de luna que, esquivando cada gota de agua, relucían en las ventanas del castillo de la pequeña princesita. Ni un soplo de aire movió la cabellera negra de Lilith mientras acudía a la batalla y allí, al otro lado del puente sus cristalinos ojos pudieron ver las cuatro sombras de sus enemigos.

La princesa lo sabia, sabia que no atacarían a la vez, demasiado arrogantes eran las cuatro para trabajar en equipo pero eso es algo que agradecería más tarde. O no..

La primera criatura. Oh si! Había leído mucho acerca de aquel ente. ¿Su habilidad? Veréis, la suya era una habilidad difícil de superar, podía hacer que cualquier individuo se olvidara de sus virtudes y disfrutaba provocando esa especie de amnesia selectiva. No por nada se hacia llamar Inseguridad.
Una vez ésta se hubo acercado Lilith no dudo en defenderse ocultándose tras su escudo y activando el amuleto de su anillo. Inseguridad atacó. Abrió sus ojos absorbiendo toda idea de virtud a su paso. Las plantas se secaron, los lobos aullaron y cayeron al suelo creyendo que su espíritu había desaparecido por completo. ¿Que posibilidades tenia de no caer en el maleficio usando solo un amuleto y un escudo?

Bueno...cabe decir que las armas de Lilith no eran cualquier arma de guerra. La princesa les había otorgado dones, pedazos de ella misma, sus armas eran ella y ella era sus armas. A su escudo lo llamó Confianza, confianza en los demás y en la existencia de la bondad. Éste la cubrió de luz y la encerró en un cúpula aislándola del exterior y, por supuesto, del ataque de Inseguridad. De su anillo solo os diré que ella lo llamó Orgullo, capaz de distribuir la luz producida por el escudo de Lilith hasta el último rincón de aquella extensión. Bah, no había sido difícil, ni se había movido del sitio. 

Al ver esto, los tres seres restantes atacaron en grupo, algo totalmente al margen de la imaginación de la pequeña. 
Uno de ellos, Duda. Duda era veneno, erosión, desgaste, atrofia y, sobretodo, una gran amante de sus pequeños dardos venenosos los cuales también habían adquirido un nombre, un nombre que solo oírlo era capaz de envenenar cualquier mente: "¿Y si?"
El segundo y el tercero formaban una extraña pareja, es decir, era como si Temor cocinara las finales víctimas de Ira. 

En ese momento ella se dio cuenta de que ésta no sería una batalla cualquiera. El escudo cedió y los dardos penetraron en su armadura, rasgando su piel y envenenando su alma. Temor clavó su lanza en un hombro y la arrastró hasta los pies de Ira que lamió la sangre que goteaba de la herida, alimentándose del calor que la rabia había otorgado a la sangre de Lilith y, así, simplemente bebió de ella arrebatándo la vida de la dueña de aquel castillo. 

Lilith vio la desesperación llamar a la puerta de su castillo. ¿Iba a dejar acaso que esos seres entraran en el castillo que ella misma había construido durante nueve meses? No...

De un movimiento certero consiguió desprenderse de la lanza de Temor y huir de las fauces de Ira. En el momento en que Duda quiso volver a lanzar una ráfaga de dardos ella esquivó las agujas y logró situarse en la posición adecuada para recuperar su escudo que aguantaba los lanzazos, activar su anillo y, además, usar su colgante Esperanza que curó sus heridas y le dio la fuerza adicional que usó para ensartar a las tres criaturas en Amor, su espada, el arma más poderosa que había adquirido. 

Los cuatro sentimientos no murieron dado que, como todo el mundo sabía, eran inmortales...
En vez de eso huyeron pero no sin una promesa, la de volver a intentar invadir el corazón y castillo de Lilith a lo que la princesa contestó que ninguno de ellos podría ni siquiera agrietar las paredes del castillo mientras ella y su espada defendieran las puertas del corazón que Lilith había entregado al príncipe que se sentaba en su trono.