diumenge, 17 d’abril del 2011




Rencor se apellidan. Vestidas de encaje y carmín hacen arder tu corazón para luego echar las cenizas a un mar contaminado de palabras y promesas. 

Sonrisas que ciegan a los linces que acaban sucumbiendo a la profundidad de sus ojos y se pierden en ellos como si de agujeros negros se tratase para nunca volver. 

Su mente es un constante cavilar, maquinar, manipular, engañar, un cronometro que calcula el tiempo que queda para que muestren su faz mas siniestra y malevola. 
Rezando por reencarnarse en ellas mismas, las viudas negras tejen sus telas en las esquinas de tus sueños esperando pacientemente un despiste, un deje de confianza, una oportunidad para asesinar.

Voz de sirena para ocultar las palabras más amargas inyectando veneno a dosis bajas disfrutando de tu lenta muerte.

Inocencia ocultando odio, cariño ocultando interés. Al fin y al cabo...son capaces de convertir el amor en una trampa. 


.

.

.



Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada